Comencé a usarla por mi mejor amiga, siempre que me quedaba a dormir en su casa, que sigue siendo bastante a menudo, me desmaquillaba con ella y finalmente se hizo imprescindible también para mi. ¿Por qué me gusta? Mi piel es seca y sensible, por lo que prefiero las texturas cremosas a los desmaquillantes al agua que, salvo casos concretos, tienden a resecarme en exceso la piel.
Esta leche enriquecida con piña y papaya, está indicada para la limpieza tanto de rostro como de ojos, es muy fluida y ligera, resulta muy cómoda de usar por el dispensador que lleva incorporado y arrastra perfectamente cualquier maquillaje sin que sea preciso gastar demasiado producto, por lo que cunde bastante. A mi me dura una barbaridad. Algo que también agradezco es que, aunque es muy eficaz, es suave y nada agresiva, si te entra producto en los ojos no escuece, como me ocurre con muchos desmaquillantes que he probado.
Después de usarla siento la piel limpia, hidratada, pero en absoluto grasienta, pues promete adaptarse a todo tipo de piel y, desde mi punto de vista, lo cumple, pues es lo suficientemente efectiva como para retirar toda la suciedad y lo suficientemente suave como para dejar una sensación confortable y no resecar la piel. Su olor es, además, muy agradable, sin excesivo perfume, como las cremas de esta marca. El único inconveniente que le encuentro es el precio. Yo la suelo comprar en Sephora y cuesta 35,16€, por lo que siempre aprovecho los cheques de 20% de descuento que me envían de vez en cuando. El envase contiene 400 ml, que es una cantidad considerable. Pero si vuestro presupuesto es más reducido, os presento otra opción excelente e igualmente buena:
Se trata de la leche desmaquillante Face de la marca de Sephora, que también sirve para rostro y ojos. En mi caso, uso la versión para pieles secas, pero la encontraréis para piel normal (la usa mi hermana y le va muy bien) y para piel grasa. Su textura es mucho más cremosa que la de Lancôme y tiene un olor que me encanta, se nota que lleva aceite de almendras dulces en su composición, quizá es por eso que la encuentro demasiado densa, por lo que después de usarla me da la sensación de que necesito algo más: desmaquillante específico de ojos y agua termal (o tónico, yo dejé de usarlo hace tiempo) para sentir la piel limpia y fresca como a mi me gusta. Si tu piel es muy, muy seca, te va a encantar, si no, prueba una variedad más adecuada a tu tipo de piel. También está enriquecida con aceite de semillas de algodón y pro-vitamina B5. El precio me parece muy razonable, pues son 6,20€ por 200 ml de producto.
En el mercado hay muchos más productos para este fin, pero de todos los que he probado estos son los que mejores resultados me han dado y los que volvería a comprar sin duda, de hecho, ya he repetido muchas veces, son unos básicos en mi arsenal potinguil. Me gustaría saber cuáles son vuestros favoritos, ¿invertís en productos desmaquillantes o preferís gastar en otras cosas y os lleváis el más barato que encontráis en la tienda?
Y para terminar, quiero agradeceros a todas que os paséis por mi blog, que me dejéis vuestros comentarios, incluso cuando tardo un montón en actualizar. Es una alegría encontrarme con vuestros mensajes, vuestros mails, o que os acordéis de mi para algún juego o premio, lo valoro y lo aprecio. Por eso, hace tiempo que preparo una pequeña sorpresa para vosotras, porque os lo merecéis. Cuando empecé a escribir este blog nunca pensé que podría tener 100 lectores (oficiales, que sé que sois muchas más, Feed Burner me lo cuenta todo, jaja) y hoy me he dado cuenta de que sois 99. ¡Muchas gracias por estar ahí!




